La Dislexia

La dislexia

Hay un conjunto de trastornos que se agrupan generalmente bajo el término de trastornos específicos del aprendizaje. Un número considerable de niños (entre el 10 y 15%) sufren tales trastornos. No pueden explicarse ni por una falta de inteligencia, ni por un medio ambiente socioeconómico desfavorecido ni tampoco por un gran problema psicoafectivo. Estas dificultades tienen un origen neurobiológico y corresponden al hecho que ciertas zonas del cerebro se han desarrollado de manera diferente; cuando se trata de la lectura corresponden a la dislexia. El cerebro del lector contiene un complicado conjunto de mecanismos que armonizan admirablemente para concretar la lectura. La dislexia se presenta como un desorden sensorio motor que se debe tratar globalmente.

En efecto, se sabe que los niños disléxicos sufren frecuentemente también de trastornos de lenguaje oral, pero igualmente, y a grados varios, de una totalidad de alteraciones motoras: trastornos del equilibrio, de la coordinación, dispraxia, disgrafía, así como dificultades para poder organizarse en un plano temporal. Por otra parte, se pueden observar también perturbaciones que tienen que ver con el cálculo y las capacidades de razonamiento aritmético.

Hoy los modernos métodos de neuro imágenes (o imágenes cerebrales) revelan, en apenas minutos, las áreas del cerebro que se activan cuando desciframos palabras escritas. Los científicos pueden rastrear una palabra escrita mientras avanza desde la retina a través de una cadena de etapas de procesamiento, cada una de ellas marcada por una pregunta elemental: ¿estas son letras? ¿Cómo son? ¿Conforman una palabra? ¿Cómo suena? ¿Cómo se pronuncia? ¿Qué significa? Sobre esta base empírica, está materializándose una teoría de la lectura. Esta teoría postula que los circuitos cerebrales que heredamos de nuestra evolución primate pueden destinarse a la tarea de reconocer palabras impresas. De acuerdo con este enfoque, nuestras redes neuronales se “reciclan”, literalmente, para la lectura. La percepción de cómo la alfabetización cambia el cerebro está transformando profundamente nuestra perspectiva de la educación y de las dificultades del aprendizaje. Gracias a los avances en la psicología de la lectura, hoy se diseñan mejores métodos de intervención. Con las imágenes cerebrales, podemos seguir su impacto en la corteza y chequear si, en efecto, llevan a restaurar las redes necesarias para la alfabetización.

A pesar de que los científicos hoy creen que la dislexia a menudo tiene una base genética, sin duda no se trata de una enfermedad “monogénica”, vinculada con la mutación de un único gen. Existe un rango de factores de riesgo y un grupo de genes que conspiran colectivamente para afectar la adquisición de la lectura. No es sorprendente que a una habilidad cultural como la lectura contribuyan muchos genes. La lectura experta depende de una combinación fortuita de conexiones cerebrales que, en la evolución de las especies, preexistían en nuestros cerebros de primates y que luego de años de entrenamiento se reconvierten para un nuevo uso. Un percance en el circuito es suficiente para detener el frágil proceso.

Es importante destacar que la genética no es una condena a perpetuidad. El cerebro es un órgano plástico, que cambia constantemente y se reconstruye y para el cual los genes y la experiencia tienen igual importancia.

Nuestros programas de tratamiento para la dislexia

En nuestros programas para el tratamiento de la dislexia utilizamos distintas técnicas de integración cerebral y estimulación positiva para encarar los problemas de desarrollo emocional. Para el desarrollo de la escritura, un buen tono muscular o destrezas motoras finas son importantes, como también lo son las destrezas visomotoras que permiten a la mano y a los ojos trabajar en forma integrada para escribir. Estas destrezas se desarrollan en forma adecuada solamente cuando el sistema vestibular funciona o procesa adecuadamente.

Nuestros objetivos son: aumentar la autoestima en los niños, su confianza, el mejoramiento de los problemas que surgen por su dificultad lectora y de aprendizaje, su comunicación y aumentar la calidad de vida de sus familias.

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